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Soy Julio y soy bisexual

No es algo que yo les haya contado a mis viejos tampoco es algo que creo les deba contar por que es parte de mi vida y no tengo tanta relación con ellos como para hablarlo. Se, sin embargo que a mi viejo no le caería bien y que a mi madre no le importaría.

Todo comenzó en la época de los 10 a los 12 años, yo era una persona bastante tímida, no regulaba bien lo que eran los primeros acercamientos frente a las chicas, nunca fui una persona a la que le guste ir de frente, muy tímido, tampoco me considero una persona linda como para poder tener esos encares, nunca tuve suerte con las chicas que me gustaron, y al cabo de los 12 años cuando comencé experimentar -interiorizarme más con lo que es mi sexualidad- me di cuenta que encontraba llamativo el físico de los chicos.
Por aquellos años entrenaba mucho, miraba muchos chicos con poca ropa, se me hacia placentero a la vista, al cabo de 12 años comencé a considerar la posibilidad de que me gustaran y con mucho miedo lo guardaba internamente porque en esa época no era algo que estuviera bien visto.

Sin embargo no pasó mucho tiempo y lo comente con bastante de mis amigos diciendo que sí, que me atraen los chicos, que había tenido pensamientos con chicos. Muchos lo entendieron, muchos otros no, he de admitir que varios amigos se alejaron porque tenían miedo ante esa declaración, amigos que a fin de cuenta, después entendieron a lo que me refería. Entendieron que declarar mi bisexualidad no era lo mismo que “te quiero entrar”.
Me costó mucho igual porque era una época en la que estaba muy mal visto y peor aún reconocerlo. Me sentía que “sabía que estaba mal y además era partícipe”

Llegando a los 14-15 años, fue algo raro, pero se impuso una “especie de moda”, donde la bisexualidad la novedad, más que nada en chicas, yo no voy a hacer ninguna valoración sobre eso, muchos decían que era para llamar la atención, no lo sé ni me importa. Pero sin dudas empezó a suceder algo raro, como en mi colegio secundario ya se corría la bola y se sabía de mi orientación sexual, pensaba que yo también era una de esas personas que por moda lo había dicho como para tener algún especie de levante, muchos chicos sentían una especie de envidia por la relación que tenía con algunas chicas y eso no está tan bueno, lo mío fue una elección real.

A todo esto, yo todavía no había podido tener una experiencia con algún chico, la deseaba, pero si no me animaba frente a una chica menos frente a un chico porque no sabía, no estaba muy claro quién podía llegar a aceptarme o no en ese ámbito. Sufrí un poco lo que es esa opresión de que te miraban por encima o la mirada de asco, pero mas que nada era la mirada acusadora de que sentían que lo hacía como para tener algún beneficio por tener ese tipo de orientación sexual. Por suerte las personas mas cercanas me aceptaban en ese sentido y no tenían ningún problema y entendían que no lo hacía por moda.

Llegaron los 17 años y en mi viaje a Bariloche tuve mi primera experiencia con un chico. La pasé bastante bien, me gusto más de lo que esperaba, ya también había tenido mis experiencias con chicas así que eso me confirmó mi bisexualidad.
Salí varias veces a varias fiestas, heterosexuales y homosexuales, he tenido mi diversión, la he pasado bien, me ha encantado y nunca estuve tan feliz como poder reconocerlo, en el sentido de decir: es mi manera de vivir la vida.

Si bien siento que mi atracción a las chicas es mayor, tampoco puedo negar lo que me pasa con los chicos eso, en caso de elegir comenzar algo serio con algún chico me replanteare si contarles o no a mis padres. Por el momento estoy feliz así.
Mi nombre es Julio Miguel Pintos y es el proceso por el cual acepté mi bisexualidad desde los doce años y vivo feliz. Ahora más tranquilo porque este tema de la sexualidad está en un momento de aceptación más profundo que en otras épocas.

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